El toldo de brazos invisibles es el sistema de protección solar más utilizado gracias a su versatilidad y estética limpia.
Es una solución ideal para terrazas, balcones y jardines, ya que protege eficazmente del sol sin necesidad de estructuras verticales que interfieran en el espacio de forma física o visual.
Su funcionamiento se basa en unos brazos articulados que se pliegan completamente al recoger el toldo, quedando ocultos y ofreciendo un resultado visual ligero y ordenado.
Además, puede instalarse tanto a pared como a techo, permite regular la inclinación según la orientación y las necesidades de sombra y está pensado para un uso cómodo y diario, con la posibilidad de accionamiento manual o motorizado, adaptándose a todo tipo de viviendas.